sábado, 1 de mayo de 2010

Circo Callejero (tema de seguimiento)

IDENTIDAD Y APROPIACIÓN DEL ESPACIO
La manifestación artística callejera desarrollada en el puente cercano al edificio de Rectoría de UNAM es generadora de una identidad entre los asistentes que ahí entrenan. Pues existe una complicidad entre pares que radica en el gusto por el malabar, el arte clown, el contorsionismo, entre otras prácticas circenses. He aquí una expresión de igualdad de caracteres, una igualdad en naturaleza, forma o cualidad. Una igualdad entendida como congruencia y compatibilidad, la cual constituye una unicidad que hace de este grupo algo particular, integro, total y armonioso. Y en medida en que algo es singular, se distingue. Esta distinción es la posición del ser uno mismo, sujeto a algo descrito y apreciado, en este caso el circo callejero.
Los jóvenes circenses de UNAM focalizan un dominio en su práctica, incluso en ellos mismos; así mismo disfrutan de lo que hacen y del ambiente que se genera entre ellos: la participación, la enseñanza-aprendizaje (la dialéctica circense), el reto, las relaciones afectivas, simplemente el formar parte de esta colectividad. De ahí el sentido de pertenencia asociado al hecho de estar en un lugar: el puente de UNAM, es decir de la apropiación del espacio que trae consigo un arraigo y apego, pues se recrea, usa, gasta, cuida...
De esta manera el ser (el reconocimiento) y el estar (la pertenencia) son fuentes de identidad. Por lo tanto “la identidad es la conciencia del ser y del estar colectivo”. Parafraseando a Heidegger citado en IDENTIDADES URBANAS.


Tamayo, Sergio y Wildner Kathrin. 2005. Identidades Urbanas. Colección Cultura Universitaria.

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